lunes, 14 de noviembre de 2016

TERRITORIO DE PASO.


BAJO ESTE SENCILLO  TÍTULO Y LLAMANDO  A LA COLUMNA “METAMORFOSEOS”, EN RECUERDO A CERVANTES, POR ENCARGO DE LA CARAQUEÑA REVISTA “ÉLITE”   ENTRE LOS AÑOS 1998 Y 1999  SEMANALMENTE ESCRIBÍ PARA EL CONSUMO DE SUS LECTORES  SETENTA Y OCHO (78) CRÓNICAS JOCOSAS  DONDE CON  PELOS Y SEÑALES DÍ A CONOCER  MUCHAS DE  LAS COMIDILLAS Y TENSAS INTIMIDADES DE NUESTRO PASADO COLONIAL EN QUE OCURRIERAN HECHOS CALIFICADOS  QUE DE SEGURO A USTEDES LOS HARÁ REÍR, PONIÉNDOLES  LOS PELOS DE PUNTA Y DONDE SE DARÁN CUENTA DE AQUEL TIEMPO PINTORESCO  DIGNO DE RECORDAR PARA URDIR UNA MEJOR NOVELA DE TERROR. Y  COMO SEGÚN CÁNONES VIEJOS PARA LA MUESTRA BASTA EL BOTÓN AQUÍ LES DEJO  UN PAR DE ESOS “METAMORFOSEOS”, ilustrados   debidamente por ALEXANDER,   a fin de que  SE DISTRAIGAN  CON  LOS HECHOS EN BUENA CAMARADERÍA.  El  libro, pues, está  a la orden para su publicación, pudiendo encontrar  detalles alusivos   por  ramonurdaneta30@gmail.com Y buen provecho  como anímicos  sobre lo leído.  

      VENTANAS AL AIRE.   LOS  OLVIDADOS DEL TIEMPO.

                Y  como nuestra compañera  Cronos con todo respeto  a veces sufre de una tremenda desmemoria  amnésica hoy quiero recordar algunos actores de la Independencia  doméstica  que hicieron historia  en eso que se llamó la Guerra Magna, puesto que desde niño escuchara tantas versiones familiares  de estos próceres  a tener en cuenta y que por diversos cauces formaron nuestra nacionalidad.  Una porción de ellas alegraron mi vista juvenil  en el salón especial  acortinado de la casona  mantenida  en Trujillo por mi abuelo Ezequiel Urdaneta Maya  y que para el recuerdo permanente   hoy  para ustedes los recupero de la siguiente forma, comenzando de atrás por el bisabuelo  EZEQUIEL URDANETA MORANTES, maracaibero  y huérfano de madre a temprana edad, elevado en esa ciudad  trujillana bajo la rectitud y enseñanza  ejemplar de su abuelo el prócer  Juan Nepomuceno Urdaneta Montiel  y de quien aprendi ó a ser un personaje digno de esta reseña porque a esfuerzo propio y previendo el futuro  positivo se dedicó a talar y sembrar en la pródiga  tierra trujillana de donde llega a tener más de cincuenta  fundos  que en parte desarrollan el futuro café de exportación y cuyas propiedades entre las que puedo recordar abarcaban desde los altos páramos trujillanos  y bajando hacia tierras calientes  como Motatán o su importante  enclave de negocios l   que funda en Carvajal,  a la entrada del pueblo, para seguir hacia tierras en Pampanito, Cañaverales, La Macarena, San Lázaro, Jiménez,  Sabanetas , La Chapa, Ocanto, La Cuchilla, Pie de Sabana  y otras  extensas propiedades que le dieron importancia  y brillo  a su nombre y de cuyo personaje me he referido  en estas  crónicas andariegas desde hace un  tiempo atrás.  Era de nariz aguileña, la frente y mente despejadas ,  ojos avispados, de mirada despierta y de una simpatía contagiosa  que le hicieron pronto  ganar notoriedad  en el seno de la sociedad trujillana. El pintor aquí  le retrata en Trujillo  afable, de patillas  y leontina en oro, como midiendo el tiempo de su estancia..


   CORONEL JUAN NEPOMUCENO URDANETA. De  origen vasco, pasó su familia a Venezuela  sesenta años antes de crearse la  próspera Compañía Guipuzcoana, y en 1735 casa con su prima Bárbara Troconis, de cuyo enlace  posteriormente nace Rafael Urdaneta  Faría, General en Jefe del Ejército libertador  venezolano y  último Presidente de la Gran Colombia, quien junto a Bolívar y Sucre lideran  la guerra emancipadora  de nuestro país.  De esa unión  familiar nace  el maracaibero Luis de Urdaneta  y Troconis, quien se desposa con  Isabel de Granadillo, cuyo hijo Felipe  contrae nupcias con María Lucía Montiel,  progenitores  de Juan Nepomuceno Urdaneta Montiel,  primo hermano del general Rafael Urdaneta,  coronel y prócer de la Independencia quien funda la familia en  Trujillo. Estos fueron padres del señalado  Ezequiel  Urdaneta Morantes, luego casado con Alcira Maya de La Torre, progenitores  al tiempo  de  nuestro abuelo l abuelo Ezequiel Urdaneta Maya.  Entre los  hijos    anteriores de estos Urdaneta maracaiberos se cuentan al uruguayo Francisco  Javier Urdaneta  Ribadavia Troconis,,  capitán graduado,  y luego Teniente  Coronel graduado,  Gobernador de Popayán,  ascendido a Coronel, Gobernador de Antioquia, General de Brigada, Jefe Militar de Bogotá y otro títulos que lo destacan  en la Guerra de Independencia hispano-americana.  Igualmente recordaremos a Nicolás Felipe Urdaneta  y otros  del mismo origen  que luchan en Perú, Ecuador, Argentina, Colombia y Venezuela . El mencionado  Urdaneta  Ribadavia  es  ilustre prócer que igualmente  combatiera  en el Río de La Plata y  en los países bolivarianos. Uno de esos hermanos señalados, Don Martín, se estableció en Bogotá, siendo Contador Mayor del Tribunal de Cuentas, cuando su sobrino  Rafael allá estudiaba en  dicha capital y viviendo una vida  de familia. De esa rama original de Maracaibo proviene el  expresidente de Colombia doctor Roberto Urdaneta Arbeláez,   quien llegué a conocer  y dialogar con él de visita en Caracas.

Y siguiendo en el procerato  militar de los Urdaneta de Maracaibo agregaremos al comandante José María Urdaneta Lezama,  guerrero en Colombia y las campañas del  Sur, y al General  de brigada Luis de Urdaneta Barrenechea y Faría.   El inefable  y mayestático maracaibero  Luis  de Urdaneta Barrenechea y  Faría (1796-1831) es una figura estelar en el proceso de emancipación americana siendo oportuno hablar de él en este momento .  Nacido en Maracaibo en 1.796, de aspecto agradable por risueño y elegante,  ascendió a General del ejército venezolano, actuando así  en Venezuela, Ecuador y Perú, desde 1810 y luego hace la campaña de Coro, junto al contingente comandado por el marqués  Rodríguez  del Toro, actuando también   en Barinas  frente al  temible y denodado canario José Yánez (ÑAÑA) con el regimiento de Numancia, ascendiendo en la batalla de Araure,  y  como oficial patriota  se destaca ya en Nueva Granada, actuando  en Chire (1815), triunfa en Málaga, Cachirí, Cuchilla de Tambo y La Plata, destinado a Popayán, para seguir a Lima (1.819). Para 1817  anda como militar en El Cauca colombiano  y luego los realistas al mando lo destinan al  Virreynato  del Perú (1.819). Por sus ideas liberales  proindependentistas  demostradas,  a Urdaneta le obligan  abandonar  a Lima, comenzando así el regreso de su destino inicial, junto a los ideólogos compañeros  León de Febres Cordero y Miguel de Letamendi.  Ya en Guayaquil  este trío importante de patriotas junto a otros oficiales americanos  el  9 de octubre de 1820  apresan las autoridades españolas y toman los cuarteles del lugar, mientras Urdaneta rinde una página militar de acción que lo eleva a Teniente Coronel  y a proclamar  destacándolo, la República ecuatoriana.  Unido luego al general  Antonio José de Sucre,  en 1822 triunfa frente a Quito  en la batalla de Pichincha,  y por orden de Bolívar  desempeña  en el Perú varias comisiones  para  así  después  colmarse de gloria  en los inmortales campos  peruanos de Junín y Ayacucho.  Por sus méritos indiscutibles en 1825  el Gobierno del Perú  y ya como general de brigada lo condecora con el preciado  Busto del Libertador Bolívar.  Urdaneta regresa a Bogotá en 1827, y cuando el  Perú  declara la guerra a Colombia invadiendo su territorio,  el maracaibero Luis acompaña a Sucre  en la campaña  antiinvasora, destruyendo  a  los  enemigos en el empeñoso combate  del Portete de  Tarqui (Ecuador).  De visita en Panamá y por declararse Ecuador independiente  de Colombia , deja el istmo  para viajar a Guayaquil, y  luego hace oposición al ambiguo  general Juan José Flores proclamando la integridad de Colombia  y el apoyo a la dictadura de Bolívar, apoyando también  la dictadura de su primo el general  Rafael Urdaneta.  Hecho prisionero  en el combate de La Ciénaga en medio de intrigas infaltables  luego es expulsado  a Panamá,  donde el coronel  venezolano Eligio Alzuru  lo nombra comandante de  fuerzas de dicho istmo, y así va a combatir  tropas opuestas provenientes de Cartagena, aunque  finalmente  las fuerzas de Alzuru  son vencidas y el general Urdaneta  bajo promesas falsas cuanto engañosas  rindió las armas. Dos horas después y sin fórmula de juicio el maracaibero fue fusilado, consumándose así otro episodio de Judas Iscariote. Ordenado trasladar sus restos a nuestro Panteón Nacional, desde 1920,  aún se espera  que se cumpla esa decisión oficial. Y como se dice por si acaso “yo no creo en brujas, pero de que las hay, las hay”. Para ampliar esta información puede consultarse este blog del 7-12- 20012.

                 CORONEL  JUAN NEPOMUCENO URDANETA MONTIEL

                           

                  El siguiente militar digno de elogios y recuerdos  es el  Coronel   JUAN  NEPOMUCENO URDANETA MONTIEL, representante de la Venezuela  liberta  que supo defender la causa de la patria con la valentía necesaria  para quedar lisiado de por vida. Urdaneta entró en el ejercicio de las armas en plena guerra civil, en 1818, y en 1821 se incorpora al  Ejército Libertador, con el grado de Teniente, contribuyendo  a la fundamental  batalla de Carabobo como oficial del Batallón Brillante, al mando del general Cruz Carrillo  y dirigido a contener  la retaguardia del ejército realista  en el camino  de Nirgua, comandado por el coronel  Manuel  Lorenzo, mientras Bolívar consumaba la inmortal batalla de Carabobo (1821).      Luego bajo las órdenes  del general Francisco Esteban Gómez  hace la campaña de Coro, probando su bizarría y valor  en el ataque de El Tendal, cuando derrota una partida que pretendía  apoderarse de cierta  posición fundamental  y ordenada defender hasta con la propia vida.  Formando parte del batallón  Maracaibo  en la campaña  de Coro lucha contra las fuerzas comandadas  por el coronel Juan Tello y el comandante  Lorenzo,  va batiéndose  en  Coro, Santa Ana  y el señalado Tendal, y con Juan Gómez defiende a  Coro  contra el duro asedio de Manuel de Carrera y Colina, para retirarse cuatro días después  (6 al -10-11-1821) a la Vela de Coro, y allí del 29-12 al 9-1-1822 sostiene heroica defensa  contra fuerzas  superiores  del renombrado general  hispano Miguel de La Torre Pando   y el coronel Carrera y Colina, que entonces es obligado a capitular. Aquí, en el fragor del combate , el 6 de enero de 1823 una bala de cañón realista  tirada contra el puerto  en fuerte lucha  privó a Urdaneta de la pierna derecha , quien pudo salvar la vida a duras penas. Inutilizado así para el servicio militar la República en honor a sus méritos  le nombra en 1823  Administrador de la Renta  del Tabaco en El Tocuyo, importante cargo administrativo  para la época, ciudad donde a fines de 1824   el mútilo patriota contrae  nupcias con la señorita Ignacia Valcarcel Pimentel, hija de prócer , con quien tuvo ocho descendientes , entre ellos el ilustre doctor y tribuno Fernando Urdaneta, que fue Diputado al Congreso Nacional y personaje político  importante, condecorado durante el gobierno del general Antonio Guzmán Blanco.

En 1832  ya en Trujillo y con el mismo cargo administrativo   se dedica a la vida  civil y mercantil, de donde adhiere desde luego   a la revolución bolivariana , que reivindica la gloria de Bolívar y  la unión de Colombia, mientras por esos vaivenes de la misma  política (La Cosiata)  debe salir del país  rumbo a Colombia, escribiendo desde Curazao  que la destrucción del pacto social favoreció al ambicioso cuanto absolutista aspirante  General  Páez y  dividiendo en facciones el territorio patrio como árbitro y señor.  En 1838 Urdaneta regresa al país, pasando a ocupar puestos de valía en el ramo de Hacienda. Luego es Gobernador provincial de Trujillo  (1850-1854-1856 y 1.857), en época turbulenta ,  manteniendo la paz del territorio, abriendo caminos  y haciendo obras de carácter social. Como decía alguien que bien lo conoció  (Rafael María Urrecheaga) era hombre de espíritu penetrante, de clara inteligencia ,  amante de la Historia, “de una vasta y felicísima memoria”, como de una consumada  experiencia.  Al  final de su vida , en 1867 el presidente de la República Juan Crisóstomo Falcón  le expidió cédula de inválido con el rango de Coronel, en honor a su variados méritos, al tiempo de otorgarle  el título oficial de Ilustre Prócer de la Independencia. En el Museo de Historia de Trujillo se conservan las muletas  que durante cincuenta años le ayudaron a sostener su vida.  Y en la cercana catedral se contienen  sus restos, en la capilla de San Pedro, donde en sencilla lápida marmórea se halla escrito a la posteridad: “Juan N. Urdaneta, Prócer de la Independencia”.

De mi parte  voy a dejar para otra ocasión  a los parientes  tan cercanos cuanto relevantes   Urdaneta  Maya  de quienes he escrito en diversas  oportunidades ,  sin dejar afuera a otro tatarabuelo prócer de la Independencia, o sea el capitán  León Cazorla Goicoechea.





FAMILIA BRASCHI FOSSI  venida a Venezuela en 1841  desde  Marciana Marina,  en la isla de Elba (Reino de Italia),  y por causa garibaldina emigra la  familia  compuesta  por seis hijos  (Petra, Angelina, Josefa,  Bartolomé,  Francesca y Tonino (Antonio), varón ejemplar en la vida y sus negocios  mercantiles  y ferrocarrileros  quienes   aparecen en la ilustración  junto a su padre Bartolomé.  Fotografía  tomada en Portoferraio, capital insular, por Marietta Pannini. (c.1.840).


Como asenté no  puedo concluir  este álbum familiar  tan consentido  sin señalar siquiera  otras personalidades  que junto a  algunas también importantes han colaborado para conformar nuestra patria venezolana, refiriéndome expresamente   al

                                      CAPITÁN LEÓN CAZORLA GOICOECHEA ,


  Nacido  en la ciudad de Valencia, ingresa muy joven al ejército libertador, después de la batalla de Carabobo, con 16 años de edad, el 1-9-1822, cuando se enrola   en el Batallón de Granaderos de La Guardia. Combate en Naguanagua (1823) distinguiéndose en la campaña con que finaliza la guerra  en Venezuela, los dos sitios y la toma de Puerto Cabello (11-1823), de donde es condecorado con la “Estrella de los Libertadores de Colombia “ y la “Orden de los Libertadores”. Nombrado Teniente  en 1825, en 1829 es Capitán graduado, según despacho firmado por Simón Bolívar  en su cuartel de Popayán,  “con los fueros, honores y privilegios que le competen”,  designándosele  al tiempo Capitán del Batallón Anzoátegui.  Persigue con éxito las guerrillas de Barcelona (Capiricual)  en 1827. Partidario de las ideas separatistas bolivarianas acompaña a Caracas al comisionado de Bolívar  coronel José de Austria   y firma en Valencia  el Manifiesto de la misma, para así crear la República de 1830. En 1846 actúa en la pacificación de Barinas, en el Estado Mayor  del Jefe de Operaciones  general  Cruz Carrillo. Por los tristes  sucesos de 1848 Cazorla abandona  a Venezuela y se refugia en Colombia, como igualmente lo hace el tatarabuelo Juan Nepomuceno Urdaneta Montiel. En la capital colombiana Cazorla aprovecha  para hacerse una  fotografía en filigrana de oro, que firma en 1849  el gran miniaturista y pintor venezolano Carmelo Fernández, por cierto familiar cercano del general José Antonio Páez.   Poseedor  del  título “Hijo Benemérito de la Patria”   por catorce años al servicio de las armas patriotas, los restos de Cazorla luego del duelo público oficial reposan a la entrada del Cementerio trujillano  de Boconó, a mano izquierda,  y desde 1967 se gestiona  sean llevados al Panteón Nacional.



TRUJILLO, 1937. El diplomático Héctor Urdaneta Braschi, mi padre, junto al compadre   y presidente  de Venezuela general Eleazar López Contreras, de visita en la Casa de la Guerra a Muerte.



                  

ESTATUA  DEL FUNDADOR DE TRUJILLO, DIEGO GARCÍA DE PAREDES, OBSEQUIADA POR EL GOBIERNO DE ESPAÑA A LA CIUDAD DE TRUJILLO, EN EL CUATRICETENARIO DE LA FUNDACIÓN  Y CUYO AUTOR EN BRONCE  FUE EL AFAMADO ARTISTA  Y ESCULTOR DEL VALLE DE LOS CAÍDOS  JUAN DE AVALOS TABORDA.     


QUINTO CONGRESO INTERNACIONAL DE ESCRITORES, Sofía, octubre de 1984. RU.. El Presidente de la Asociación de Escritores de Venezuela y  escogido  para el acto inicial  en representación de América Latina, habla desde el  Presidium de dicho Congreso, con más de 400 delegados asistentes  de todo el mundo.  A mi lado izquierdo y de barba está el poeta nicaragüense y sacerdote Ernesto Cardenal, y a su lado derecho se percibe el Secretario de los escritores búlgaros Liboumir Letchev.


MUSEO  URDANETA DE MARACAIBO, EN RECUERDO AL MARABINO  PRESIDNETE COLOMBIANO  RAFAEL URDANETA  Y A OTROS FAMILIARES QUE HICIERON HISTORIA.

MANILA, FILIPINAS.  PLAZA  DEDICADA  A  LOS FUNDADORES   CUANTO DESCUBRIDORES DE ESE LEJANO PAÍS ASIÁTICO, SOBRESALIENDO EN ELLO EL DOMINICO GUIPUZCOANO FRAY ANDRÉS DE URDANETA, GEÓGRAFO Y CARTÓGRAFO,  ILUSTRE Y SABIO  NAVEGANTE QUIEN JUNTO AL MARINO MIGUEL DE LEGAZPI Y  GRACIAS  A  LA CIENCIA QUE IMPONE,  SE PUDO CIRCUNNAVEGAR  EL MUNDO  OCEÁNICO DEL EXTREMO ORIENTE   PARA  LLEGAR MEDIANTE COORDENADAS GEOGRÁFICAS  Y POR PRIMERA VEZ , DE ESPAÑA A  ESAS REMOTAS Y DESCONOCIDAS ISLAS ASIÁTICAS.


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